Los bomberos en Francia (3 de 4) – Voluntarios

El número de efectivos de bomberos en Francia, en 2016, es de 246.900.

De ellos, el 78% son voluntarios (193.800), el 17% son profesionales civiles (40.800) y el 5% son militares (12.300). Además, cuentan con 11.903 sanitarios, que forman parte de bomberos, y de 11.300 funcionarios administrativos y técnicos.

Efectivos francia

Sapeurs-Pompiers en 2015

 Servicio de Salud y Emergencia Médica (SSSM)

El personal civil que presta servicio sanitario en bomberos es en su mayoría personal voluntario. De hecho, de los 11.704 efectivos que se muestran el el gráfico anterior, el personal voluntario del SSSM, el 95% es voluntario (11.325 efectivos del total):

  • 4.260 médicos
  • 533 farmacéuticos
  • 6.041 enfermeros
  • 201 psicólogos
  • 290 veterinarios

A estos datos hay que sumar 214 efectivos sanitarios militares que prestan servicio en los bomberos de París y Marsella. Por lo que el número total de efectivos sanitarios de bomberos asciende en Francia a 11.918 efectivos, entre profesionales y voluntarios civiles, y militares.

Los bomberos voluntarios (SPV)

Los bomberos voluntarios en Francia forman parte de los servicios de bomberos, es decir, están plenamente integrados en ellos como cualquier otro bombero y se regulan por La ley de 20 de julio de 2011, sobre el compromiso SPV.

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Se trata de ciudadanos que libremente desean participar en las labores de emergencia, y que dedican parte de su tiempo a este menester dentro del servicio de bomberos de su localidad.

Para ser bombero voluntario se requiere lo siguiente:

  • Tener al menos 16 años (21 para oficiales)
  • Residir en Francia
  • Haber cumplido con las obligaciones del Estado
  • No haber sido declarado moralmente incompatible con las funciones del servicio de bomberos
  • No tener causas judiciales pendientes
  • Cumplir con los requisitos de aptitud física y psíquica que cada Departamento estipule en las convocatorias.

Además, para ser teniente: Nivel académico grado 2

Y para capitán: Nivel académico grado 3

Los voluntarios que deseen formar parte de los servicios sanitarios (SSSM) además deben contar con:

  • Tener un título de médico, enfermero, cirujano, psicólogo o veterinario  y estar inscrito en el registro correspondiente de sanidad como tales.
  • Los estudiantes de medicina pueden ser admitidos en el segundo  ciclo (cuarto año) o en el tercer ciclo (el séptimo año).

Una vez que se pasan las pruebas, el Departamento les contrata por un máximo de 5 años, con un primer año de prueba en el que se recibe una formación inicial. El contrato es renovable siempre y cuando se mantengan las condiciones psicofísicas necesarias.

El candidato, una vez que firma, se compromete a acudir un número de horas mensual a su Centre de Secours y ponerse al servicio de los mandos del servicio en el que quede encuadrado. Si no puede acudir el servicio, debe justificarlo convenientemente, y esas horas se le descuentan de su antigüedad e “indemnización”. Normalmente acuden a una media de entre 48 h y 72 h mensuales (de 4 a 6 turnos de 12 h), dependiendo del Departamento de Francia en el que trabajen.

Los voluntarios reciben una formación inicial acorde con su categoría, y están sujetos a la formación continua necesaria para el desempeño del trabajo a lo largo de su carrera. Tanto la formación inicial como la continua son las mismas que para los bomberos profesionales.

La edad media es de 31 años. El 75% son menores de 35 años, debido a que las responsabilidades laborales y familiares hacen que muchos vayan abandonando el servicio voluntario por resultarles incompatible o quitarles demasiado tiempo de sus obligaciones personales.

prof vol

De entre los que optan al SPV el 8% son estudiantes; el 5% son demandantes de empleo; casi el 20% trabaja en el sector público (territorial o estatal y en sanidad); el 12% trabaja en grandes empresas  (muchos de ellos como guardias de seguridad, industrias petroquímicas, etc.), el 11% trabaja en PyMEs. Incluso muchos son policías, o trabajan en el propio servicio de bomberos en departamentos administrativos.

No obstante, si bien el bombero voluntario no percibe una “remuneración” mensual, sí que perciben una “indemnización” por hora trabajada.

Los bomberos voluntarios realizan una media de entre 4 y 6 servicios de 12h al mes, y vienen percibiendo una “indemnización” mensual de entre 365 € y 550 € para los bomberos-zapadores. Los cabos entre 391 € y 588 €, los suboficiales entre 442 € y 663 €, y los oficiales, que oscilan entre los 548 € y los 822 € mensuales.

Desde el 1 de junio de 2015, la remuneración por hora para los SPV es de:

Bombero-Zapador: 7,60 euros / hora
Cabo: 8,16 euros / hora
Suboficiales: 9,21 euros / hora
Oficiales: 11,43 euros / hora
Las cantidades intermedias se fijan por orden del Ministro del Interior y el Ministro del Presupuesto. (Fuente: Decreto de 2 de junio de 2015).

Además, ser SPV tiene sus ventajas fiscales:

  • Descuento del 10% en seguros contra incendios.
  • Si estás trabajando y te llaman para realizar actividades formativas, el servicio de bomberos compensa las horas de trabajo descontadas en la empresa,hasta alcanzar la remuneración total.
  • Reducción del 60% del IRPF en la misma cantidad percibida como SPV. Teniendo en cuenta que las cantidades percibidas como SPV no tributan.

A los 20 años de servicio como bombero voluntario tienen derecho a una pensión de jubilación o un complemento a su pensión cuando alcanzan la edad de jubilación. Para ello, al menos se deben tener 55 años.

La pensión se percibe en una cuantía anual, libre de impuestos y compatible con cualquier otra prestación.

Estas cantidades, para 2015, son:

Años de servicio Pensión anual
20 a 24 450 €
25 a 29 900 €
30 a 34 1.350 €
35 o más 1.800 €

En caso de muerte en acto de servicio, los beneficiarios recibirían una pensión mensual vitalicia del 100% del sueldo base francés, en el caso de haber sido requeridos por orden del Estado, y del 50% si se encontraban en el lugar sin haberlos llamado para el servicio.

La tendencia a remunerar al SPV ha ido  creciendo en las últimas décadas, y actualmente ha generado un debate interno producto de no pocas tensiones entre los profesionales y los voluntarios.

Los SPV más antiguos se quejan de que se ha perdido el “voluntarismo puro” que les llevó hasta allí, y alegan que a día de hoy se busca mayoritariamente un “dinero fácil”, y mayores posibilidades de acceder a bombero profesional, ya que si continúas al menos 3 años como voluntario pueden contratarte como Sapeur-Pompier profesional de 2ª clase directamente.

Los profesionales han creado diversas denominaciones para referirse a los voluntarios que definen cuál es la visión actual de muchos profesionales:

  • Vakéraptor (trincanóminas en español)
  • Prolontaire (voluntario profesional; que incluso pasa más tiempo en los parques que los profesionales)
  • Volduche (voluntario-duque, es como decir “señorito” en España).

Esta situación ha provocado que algunos SPV del norte y del este del país hayan renunciado a la remuneración y la donen sistemáticamente a ONGs. Pero esta situación no se ha generalizado, ni mucho menos, a todo el territorio nacional, y en la mayoría de servicios de bomberos existen tensiones al respecto.

Los bomberos voluntarios han contribuido y siguen contribuyendo a la protección civil en todos los países, qué duda cabe, pero cada día más van abandonando el carácter altruista para convertirse, de facto, en otra cosa. La “voluntariedad sana” se diluye en el contexto retribuido, por mucho que quieran decorarlo con términos jurídicos neutros respecto a retribuciones, salarios… que es en realidad lo que uno siente que está percibiendo, si cuenta con ese dinero un mes tras otro.

Antiguamente los bomberos franceses no percibían una indemnización por hora, sino que simplemente se les recompensaba en horas de trabajo (sin descontarles el sueldo) o en beneficios sociales. Los bomberos participaban en los servicios de bomberos acudiendo a la guardia en la medida de sus posibilidades, o estando localizados en sus ciudades o puestos de trabajo durante ciertos días u horas a la semana. En cada servicio y con cada voluntario se pactaban las condiciones, caso a caso. Y cada día, el servicio debía hacer un listado con los SPV disponibles y los que podían incorporarse a reforzar el parque durante unas horas.

Las quejas de los bomberos franceses, a mi juicio, se basan en el argumento lógico de que los SPV han perdido la esencia, y se han reconvertido; en la sombra legal, en bomberos profesionales a tiempo parcial.

Si queréis profundizar en este asunto del voluntariado  os recomiendo la lectura de estos trabajos:

Ni professionnel, ni bénévole : être pompier volontaire aujourd’hui

Pudal, R. (2010). Ni professionnel, ni bénévole: être pompier volontaire aujourd’hui. Socio-logos. Revue de l’association française de sociologie, (5).  https://socio-logos.revues.org/2465

Carreras Invisibles

Daniels, A. K. (1988). Invisible careers: Women civic leaders from the volunteer world. University of Chicago Press.

 

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Acerca de El Bombero nº 13

Me llamo Jose, y trabajo en un SPEIS provincial desde 1992
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